Crean marca de hongos adaptógenos con meta de u$s1 millón en 2026

En un contexto donde cuidar de uno mismo se ha vuelto casi un estilo de vida, los hongos adaptógenos están empezando a hacerse un lugar en Argentina. Aunque todavía es un mercado incipiente, ya están surgiendo marcas que buscan destacarse con productos que mezclan ciencia, trazabilidad y un enfoque en el consumo masivo. Un buen ejemplo de esto es Bloom Life, un emprendimiento que surgió de la amistad y el deseo de dos amigos de toda la vida: Sebastián Allegreta y Sergio Carpanelli.

“Bloom Life nació de nuestra experiencia personal. Nos conocemos desde la primaria, llevamos más de 35 años juntos, y descubrimos los adaptógenos en un momento de cambio en nuestras vidas. Comenzamos a incorporarlos a nuestra rutina diaria y notamos resultados concretos: más claridad mental, energía constante y un mejor descanso”, cuenta Sergio, quien es Co-fundador y CMO de la empresa.

La iniciativa no solo tuvo un origen personal. También identificaron una gran oportunidad en el mercado. “Notamos que, mientras que en Estados Unidos el consumo de adaptógenos está bastante arraigado y crece entre un 12% y 14% anual, en Argentina todavía estamos en una fase muy temprana. Hay consumidores curiosos, pero poco informados. Ahí fue donde decidimos construir Bloom Life, con estándares internacionales pero adaptado a nuestro mercado local. El lanzamiento fue muy orgánico: enviamos algunos frascos a una influencer, ella los compartió en sus redes y la respuesta fue inmediata. Ahí confirmamos que había un mercado”, agrega con entusiasmo.

De una inversión inicial de u$s20.000 al plan de escalar

La marca comenzó con una inversión modesta pero con un enfoque claro. “Arrancamos con una inversión inicial de u$s20.000, destinada principalmente a construir la marca y a los procesos regulatorios. Todo fue financiamiento propio”, detallan los fundadores.

Ya con el negocio en marcha, ahora están mirando hacia el futuro. “Después de validar nuestra propuesta y construir bases sólidas, estamos abiertos a captar capital externo para escalar el proyecto. Esa inversión podría destinarse al desarrollo de nuevas líneas de productos o a la expansión hacia otros mercados en la región. Pero somos cuidadosos: no buscamos crecer a cualquier precio, sino de manera estratégica, con socios que compartan nuestra visión y aporten valor”, señala Sergio.

Actualmente, la marca comercializa alrededor de 1.500 frascos al mes. Durante 2025, registraron un crecimiento mensual sostenido del 15%, y para 2026 proyectan facturar u$s1 millón. El corazón del negocio es el canal directo al consumidor: el 70% de las ventas provienen del e-commerce, mientras que el 30% restante surge de tiendas naturales, distribuidores, farmacias y puntos especializados. Entre sus productos más vendidos están la melena de león y la ashwagandha, que juntos forman su bestseller.

Producción en EEUU y foco en calidad

Uno de los puntos fuertes de Bloom Life es su cadena de suministro. “Producimos en plantas en Estados Unidos. La decisión de fabricar allí es estratégica, ya que el sector de suplementos en ese país ofrece mucha más innovación y trazabilidad. Para nosotros, la calidad es innegociable, y eso implica trabajar bajo normas GMP y tener certificaciones internacionales como gluten free, vegan y non-GMO”, comentan.

“El formato gummy, uno de nuestros grandes diferenciales, requiere tecnología que es complicada de replicar a gran escala en Argentina”, añaden.

En el sector del bienestar hay cada vez más competidores, pero Bloom Life se esfuerza por destacarse. “En Argentina hay marcas excelentes, más artesanales y enfocadas en tinturas o cápsulas. Nuestro enfoque es diferente: buscamos combinar naturaleza y ciencia, con una propuesta más cercana al consumo masivo en lugar de a lo artesanal”.

La elección del formato es clave en su estrategia. “Lo que nos distingue es el estándar de producción. Las gummies son muy bien recibidas; el 70% de nuestros clientes las prefieren a las cápsulas”.

Expansión regional y nuevas categorías

Con el mercado argentino aún en crecimiento, la empresa ya tiene la vista en el mediano plazo. “La expansión a otros países de la región está en los planes. Chile y Uruguay son nuestros próximos destinos naturales, probablemente a partir de 2027”, explican, una vez que se completen los procesos regulatorios. Por ahora, su foco está en consolidar el mercado argentino, que aún tiene mucho potencial.

Al mismo tiempo, están ampliando su portafolio. “Recientemente lanzamos Tremella, un hongo adaptógeno que promueve el cuidado de la piel y la hidratación, siguiendo la misma lógica de siempre: formulado en Estados Unidos, en formato gummy, y siguiendo el patrón de consumo constante. Además, para la segunda mitad del año, estamos planificando lanzar nuevas líneas que ampliarán significativamente nuestro ecosistema de bienestar”, comentan los socios.

A pesar de los retos del contexto económico argentino, ellos saben que su modelo tiene sus particularidades. “Es un factor que monitoreamos, pero nuestra estrategia tiene una ventaja estructural: al producir en EE.UU. y vender en Argentina, nuestros precios se dolarizan, lo que nos brinda algo de estabilidad frente a la volatilidad local”, concluye Sergio con confianza.

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